El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 3 de septiembre, (Lc 4, 38-44).

Los discípulos le ruegan a Jesús que cure a la suegra de Pedro a lo que él accede de inmediato. Es el poder de la oración comunitaria por la que se manifiesta la comunión de los santos. Orar los unos por los otros, ponernos de acuerdo para pedir por una intención, es una forma de manifestar nuestra solidaridad aquí en la tierra con el hermano que sufre, con quien tiene una enfermedad, un problema y necesita sentirse arropado y querido; y también de explicitar nuestra fe como comunidad de creyentes que confía en que su Padre le escucha y quiere lo mejor para ella. "Reza por mí", "rezo por ti", son formas de proclamar públicamente nuestra fe y de decirnos: "ánimo, no estamos solos".