Mons. Buxarrais Ventura

«La muerte de Don Antonio Dorado nos ha impresionado a todos, no lo esperábamos.

Ha sido un hombre que ha dejado una buena huella en la Diócesis de Málaga, sobre todo, yo destacaría su buen humor, la alegría que tenía, el orden que puso a la Diócesis y cómo nos ayudó a todos a cumplir con nuestra misión. Estoy muy agradecido porque de mí se acordaba mucho, me llamaba de vez en cuando. Creo que es la ley de Dios, la muerte llega tarde o temprano. Hablé con él por teléfono unos días, le noté la voz muy apagada y me ha sorprendido enterarme esta mañana de la noticia. Que él desde la gloria nos ayude a todos con su oración».

Mons. Ramón Buxarrais, obispo emérito de Málaga