El papa Francisco, en su mensaje para la Cuaresma de este año, nos ha invitado a la reflexión sobre la pobreza, conminándonos a seguir una acción caritativa comprometida y valiente. «No olvidemos que la verdadera pobreza duele: no sería válido un despojo sin esta dimensión penitencial. Desconfío de la limosna que no cuesta y no duele», ha proclamado el pontífice, refiriéndose a la pobreza liberadora de Jesús.El ejercicio de la caridad está presente en todas aquellas personas que comparten con los demás. También en instituciones como Cáritas, cuyos voluntarios y trabajadores desarrollan una importante labor de apoyo a grupos sociales en situación de precariedad. En este cuarto domingo de Cuaresma, un tiempo para la conversión, queremos detenernos en la labor de Cáritas en Melilla, que en la actualidad atiende a 1.250 familias con recursos económicos insuficientes.