El 11 de noviembre de 1976 Pablo VI recibía a catorce obispos de las provincias eclesiásticas de Sevilla y Granada, entre ellos se encontraban tres obispos que serían pastores de la Diócesis de Málaga: arzobispo de Sevilla (cardenal Bueno) con sus obispos auxiliares (Montero y Bellido); obispos de Cádiz y Ceuta (Dorado), Canarias (Infantes), Córdoba (Cirarda) y Huelva (González Moralejo); arzobispo de Granada (Benavent), obispos de Almería (Casares), auxiliar de Cartagena-Murcia (Azagra), Jaén (Peinado), Málaga (Buxarrais) y Guadix (Noguer).