El delegado de Medios de Comunicación Social, el sacerdote Rafael Pérez Pallarés, invita a profundizar en el evangelio de hoy, 11 de septiembre, (Lc 6, 20-26).
El demonio conoce el credo. Satanás conoce la fe que decimos profesar. Y precisamente desde esta clave podríamos entender este pasaje de contrastes. De bienaventuranzas y ayes. Si nos adherimos a la fe y la llevamos a la práctica seremos bienaventurados. Si por el contrario nos abandonamos a las insidias del enemigo, si nos dejamos engañar por él, incluso con la fe como elemento en juego, lejos de convertirnos en bienaventurados seremos desgraciados. La buenaventura se tornará en malaventura. Algo triste cuando conocemos de primera mano el deseo de Dios y sus indicaciones para ser felices.

