El título de “doctor de la Iglesia” es concedido, por el Papa o un concilio ecuménico, a una persona que por su santidad de vida y la claridad y eminencia de su doctrina se convierte en referente para el crecimiento de la vida cristiana de los fieles.
El verano es un tiempo deseado, que nos habla de descanso y de una mayor flexibilidad en los horarios que facilitan satisfacer nuestros gustos y proyectos: ¿quizás algún viaje? Pero, también es un tiempo temido, ya que suele promover una convivencia familiar más estrecha: el roce hace el cariño, pero también puede favorecer desencuentros tontos, que se enquistan y reverdecen en futuros encuentros familiares.
El tiempo pascual nos ha sorprendido con dos noticias sucesivas, que nos han llevado desde la tristeza a la alegría. La muerte del papa Francisco inundó nuestro corazón de un doble sentimiento: tristeza por su pérdida y un profundo agradecimiento por su servicio generoso a la Iglesia, como sucesor de Pedro. La noticia rápida de la elección de su sucesor elevó nuestro ánimo, desde la tristeza hasta una eclosión contenida de alegría, al conocer el nombre del nuevo Papa: León XIV.
El viernes 12 de mayo, a las 20.00 horas, en la parroquia de San Pedro de Málaga se celebrará un acto de homenaje a D. José Miranda, párroco durante 30 años de esta parroquia. Se concluirá con la celebración de la Eucaristía.
Diálogo entre Jesús y su Madre, María. Memoria de la primera Semana Santa. Por Alfonso Crespo, sacerdote de la diócesis de Málaga, párroco de San Pedro.
Artículo del sacerdote malagueño Alfonso Crespo publicado en el Diario SUR
El sacerdote malagueño Alfonso Crespo acaba de publicar “Páginas del Evangelio”, una obra con la que ofrece una meditación para cada domingo del año. Recopilamos algunos de los textos en los que alude a este tiempo litúrgico de espera de la Navidad
Un 12 de marzo de 1622, en la recién terminada basílica de San Pedro, el Papa Gregorio XV presidía la ceremonia de canonización, quizás más famosa y espectacular de la historia de la Iglesia. Ahora celebramos el IV Centenario.
Jesús acude a Betania “seis días antes de la Pascua”, cercana ya su muerte. Betania es la casa de los amigos: Lázaro, a quien resucitó, y sus hermanas Marta y María, a quienes invitó a compaginar en sus vidas la oración y la acción como dos caras de la misma moneda.
El centro de la Basílica de la Natividad de Belén es una pequeña gruta bajo el altar del presbiterio, en la que una estrella de plata y una leyenda señalan: “Aquí, de la Virgen María, nació Jesucristo”.
Noviembre nos abre sus puertas con una doble celebración, no solo litúrgica sino profundamente popular: El día de Todos los Santos y el de los Fieles difuntos. Ambos se solapan en la memoria y en la celebración.
Hace un tiempo, llegó a la Ciudad de los Niños, un centro de acogida de menores de Málaga, un niño marroquí llamado Fariht. Como todos los niños que vienen de Marruecos, en pateras o bien escondidos en camiones o contenedores, traen el miedo en su mirada y un cierto encogimiento del cuerpo, que es un signo más de la estrechez en la que viven.
El sacerdote diocesano Alfonso Crespo, párroco de San Pedro en la capital, reflexiona sobre los siete dones del Espíritu Santo dentro del contexto que vivimos.
La fiesta de Santa María de la Victoria nos trae siempre el recuerdo de que hay que comenzar de nuevo. En Málaga, la fiesta de nuestra Patrona se convierte en frontera virtual que separa del descanso del verano y nos adentra en el ritmo de trabajo del nuevo curso.
El mismo Jesús invitó a los discípulos a tener vacaciones: «Venid conmigo a un lugar retirado y tranquilo y descansad un poco…» (Mc 6,31). El Maestro no sólo reclama el esfuerzo de los discípulos, llevando la alegría del Evangelio a todos los rincones, sino que está pendiente de su necesidad de descanso.
El mes de junio es prolijo en aniversarios de ordenación sacerdotal. He tenido la dicha de compartir, en este mes, varias celebraciones de aniversarios de dos, cinco, siete, hasta veintisiete años de sacerdocio de distintos hermanos y amigos. Este año marcado por la pandemia, también le ha dado un sello especial a la celebración: menos abrazos y más sonrisas... el disimulo de la mascarilla pero la misma fraternidad sacerdotal.
El monasterio suele ser un edificio amplio, con una iglesia excesiva, con corredores inmensos, varios claustros, jardines, fuentes y lugares recónditos: cocinas y bodegas. Por estos espacios, entre lo sagrado y lo terrenal, se mueve el monje con rapidez o parsimonia, dependiendo de la edad y del estado físico. Es muy común ver a un monje solo pero todos coinciden en los actos comunes de oración y recreo: rezos, comedor y trabajo...
En este tiempo de pandemia, la celebración del Corpus Christi tendrá lugar en cada parroquia, y la procesión externa se sustituirá por la claustral en aquellos templos que lo permitan. El sacerdote Alfonso Crespo invita a vivirlo, aún así, de forma aún más intensa.
Con temor y temblor, después de un largo tiempo de confinamiento, hemos vuelto a empujar las puertas para recuperar la libertad de salir de casa. No estamos seguros de que sea el final o simplemente una tregua. Francisco, con su capacidad periodística de dar titulares, nos ha dejado un lema para la post pandemia: «toda crisis es un peligro pero también una oportunidad de conversión».
Clausuramos este 10 de mayo un Año Jubilar Avilista, con motivo de los 450 años del fallecimiento del Maestro Ávila, de los 125 años de su beatificación y de los 50 años de su canonización. En estas especiales circunstancias, no podremos peregrinar hasta su sepulcro en Montilla pero sí podemos hacer presente su espíritu y seguir aprendiendo de su magisterio.
Un hermoso lema: «El encuentro de dos devociones», alienta la celebración del Centenario de la refundación de la Archicofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y Nuestra Señora de los Dolores Coronada. Habíamos trazado todo un Programa de celebraciones religiosas y de actos culturales, que culminarían el dos de mayo, día del Centenario, con una Eucaristía presidida por nuestro obispo. No lo podremos festejar presencialmente: el confinamiento nos lo impide.
Texto del párroco de San Pedro en Málaga, Alfonso Crespo, en el que nos anuncian los días que están por llegar a partir de este próximo domingo
Un cuento familiar del sacerdote diocesano Alfonso Crespo que podemos hacer realidad.
La vida de las primeras comunidades cristianas llamaba la atención dentro del Imperio romano. Se conserva un hermoso escrito de la segunda parte del siglo II, la Carta a Diogneto, donde se describe la peculiaridad de la vida de los cristianos: